Fuente: Empresas y negocios – 15/05/2025
Fábio Magalhães (*) Durante décadas, el acceso al crédito en Brasil ha estado marcado por la burocracia, la opacidad y los elevados costes.
No fue accidental, sino estructural. Pero ahora el juego está cambiando. El uso obligatorio de facturas anotadas en cuenta abre un nuevo capítulo: un modelo digital, trazable y más fiable para conceder créditos. Pero esta transformación, aunque inevitable, dista mucho de ser sencilla. Y el mayor problema no es técnico, sino de alineación entre los actores del ecosistema.El crédito siempre ha sido un juego de varios frentes. Y ahora, más que nunca, bancos, empresas y contables tendrán que operar bajo un nuevo tipo de sincronización. ¿El reto? Todos tienen dolores diferentes, y no todos están en la misma página.
Por parte de las entidades financieras, existe una clara oportunidad: operar con más seguridad, menos asimetría de información y mayor trazabilidad. Según el Banco Central, se espera que la digitalización de los efectos comerciales reduzca el coste del crédito para las medianas empresas hasta en 20%, gracias a una mayor transparencia y a la reducción del fraude. Pero esta claridad viene acompañada de nuevas responsabilidades. Los modelos tradicionales de análisis de riesgos tendrán que adaptarse a la realidad de los datos en tiempo real.
Los procesos de validación, la integración con las plataformas de contabilidad y la auditoría automatizada ya no serán diferenciales, sino requisitos. Como señala Serasa Experian, alrededor de 40% de las empresas aún no disponen de sistemas preparados para la integración en tiempo real con las plataformas de registro, lo que supone un reto técnico y estratégico. En un escenario en el que el flujo digital se convierte en la nueva base de la confianza, operar con fricciones será imperdonable.
Para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, el nuevo escenario significa un acceso más justo, pero no necesariamente más fácil. La promesa es de crédito más barato y accesible, con menos intermediación y más agilidad. Un estudio reciente de la ANBC (Asociación Nacional de Buroes de Crédito) muestra que hasta 60% de las PYMEs brasileñas todavía dependen de procesos manuales en su gestión financiera, lo que dificulta la adhesión a los duplicados de anotaciones en cuenta. La realidad, sin embargo, es que esto requiere un nivel de estructura interna que muchas aún no tienen. Sin automatización contable, integración de sistemas y trazabilidad de documentos, la contabilidad se convierte más en un obstáculo que en una solución. El riesgo es evidente: crear un nuevo tipo de exclusión financiera, no basada en restricciones de crédito, sino en la falta de capacidad tecnológica.
Y en el centro de esta maquinaria están los contables, agentes que antes operaban entre bastidores y ahora se han convertido en protagonistas. Ellos serán los responsables de que el duplicado digital cumpla su función: dar lastre, visibilidad y seguridad jurídica a la transacción. Pero esto requiere algo más que una base de datos robusta. Requiere interoperabilidad, disponibilidad en tiempo real, normalización y capacidad para tratar con múltiples acreedores y deudores simultáneamente. Actualmente, ya existen 10 empresas de contabilidad autorizadas a operar en Brasil según B3, con diferentes niveles de madurez tecnológica y estandarización, lo que aún crea fricciones en el funcionamiento del sistema.
La digitalización de los efectos comerciales es un avance innegable. Tiene el potencial de reducir el coste del crédito, aumentar la eficiencia del sistema y generar más dinamismo para la economía real. Según las estimaciones de la CVM, el impacto en la economía podría superar los R$ 100.000 millones al año en ganancias de eficiencia y acceso al capital. Pero, como todo cambio estructural, también revela desigualdades. La cuestión ahora no es si la transformación será positiva. Lo será. La cuestión que importa es: ¿quién está realmente preparado para operar este nuevo modelo - y quién quedará atrapado entre la promesa de lo nuevo y el peso de lo viejo?
(*) Fundador y socio de Ideen/Revvo.
Seguir leyendo
Aclare sus dudas sobre el Registro Positivo, FAQ haga clic aquí.