En un país con tantos retos para elevar el crecimiento potencial del PIB, las cuestiones relacionadas con la capacidad de inversión y la salud financiera de las empresas son decisivas. El Mapa de Empresas publicado por el Ministerio de Fomento, Industria, Comercio y Servicios mostraba que, al final del primer cuatrimestre de 2024, había un total de 21,7 millones de empresas activas en el país.
El acceso de estas empresas a fuentes de financiación para sus actividades depende de numerosos factores, como el tamaño y la salud financiera de las empresas. A literatura especializada muestra una brecha relacionada con el tamaño: en general, las micro y pequeñas empresas tienen menos acceso al crédito. En Brasil, las comparaciones internacionales muestran que el tamaño del mercado de crédito, independientemente del segmento, está por debajo del observado en el resto del mundo. La menor presencia del crédito fue demostrada en un informe publicado en 2020 por el Banco Mundial, que muestra que el crédito interno al sector privado brasileño totalizó 72% del PIB, mientras que el mismo índice, en el mismo período, fue de 216% del PIB en los Estados Unidos y más de 113% en Chile.
Por tanto, queda un arduo camino por recorrer para mejorar el panorama crediticio de las empresas de todos los tamaños, y los esfuerzos de quienes participan en el ecosistema crediticio para facilitar este camino son siempre muy bienvenidos.
Como prestamistas, se espera que tanto las instituciones financieras como otras empresas que venden a crédito sean prudentes a la hora de ofrecer créditos, tanto por los indicadores de impago como por las dificultades para obtener datos relevantes de los posibles prestatarios con el fin de reducir el riesgo.
Corresponde a las empresas evaluar la necesidad real de pedir un crédito. Es esencial que los prestatarios hagan previsiones realistas para asegurarse de que habrá suficiente rentabilidad para compensar los costes de la operación prevista, más aún en el actual entorno de tipos de interés elevados, en el que hay que redoblar la prudencia. Endeudarse a tipos de interés elevados y en un volumen que supere la capacidad de pago puede hacer inviable el negocio, aumentando así las tasas de morosidad. Datos del sector de las agencias de crédito muestran que, a lo largo de 2023, el número de empresas negativizadas pasó de 6,4 millones a 6,6 millones.
Esto nos lleva a una pregunta pertinente: conociendo la complejidad del proceso de concesión de créditos, ¿cómo podemos aumentar las posibilidades de tener éxito al solicitar un crédito en el mercado?
Hay que dar algunos pasos antes incluso de hablar con el prestamista. Un buen comienzo es elaborar un plan de negocio, hacer previsiones realistas de facturación y estimaciones de pagos que tengan en cuenta los beneficios que el nuevo dinero aportará a la empresa.
Las grandes y medianas empresas suelen tener estructuras más profesionalizadas, pero hay que tener cuidado a la hora de obtener créditos para empresas de todos los tamaños. A lo largo del proceso de solicitud de crédito, surgirán preguntas a las que el empresario o directivo necesitará respuesta. Ponerse en el lugar del acreedor ayuda, ya que necesita saber para quién solicita el crédito y las posibilidades de recuperar sus fondos, además de los gastos financieros acordados. Tanto si eres un gran empresario cuyo crédito puede estar preaprobado, como si eres un pequeño empresario que necesita buscar crédito, lo que no siempre es tan fácil, ten en cuenta estas reflexiones. Al hacerlo, su educación financiera ya estará en marcha y aumentarán sus posibilidades de obtener crédito para ampliar las inversiones de su empresa:
- OBJETIVO: ¿Puede demostrar al prestamista cómo se utilizará el crédito? Si es para inversión en activos fijos o ampliación de la línea de producción, ¿puedes demostrar cuándo empezará a amortizarse la inversión? Si es para capital circulante, ¿es fácil explicar cómo se generarán los ingresos para pagar el préstamo?
- DOCUMENTACIÓNEs importante poder demostrar que la empresa está al día, presentar documentación sobre volumen de negocio, previsiones de tesorería, recursos comprometidos en existencias, etc. En el caso de los propietarios de pequeñas empresas, la prueba de ingresos y las referencias comerciales son esenciales. ¿Están actualizados los documentos de la persona jurídica y de los socios? ¿Están en regla la documentación de constitución de la empresa y los datos fiscales? ¿Se dispone de certificados negativos del impuesto sobre la renta y otros impuestos?
- GARANTÍAS: ¿qué tipo de garantías se pueden ofrecer? ¿Hay garantías reales (hipoteca/cesión) o personales (aval/garantía) que ofrecer que sean compatibles con la línea de crédito solicitada? En el caso de los propietarios de pequeñas empresas, si creen que no tienen suficientes garantías, es importante prepararse para un plan B: contar con el respaldo de los fondos de garantía de préstamos para complementarlas. Algunos ejemplos Sebrae, y el FGO, el Banco de Brasil.
Con este ejercicio de autoconocimiento, los empresarios verán con más claridad su capacidad para responder a preguntas básicas y los posibles cuellos de botella en la gestión financiera. Con los deberes hechos, el acceso al crédito a través de las entidades financieras tradicionales y de los numerosos canales de crédito que han surgido con la digitalización de los servicios financieros puede resultar más sencillo.
Otra medida de importancia fundamental es controlar la calificación crediticia de la empresa y mantenerla en un nivel alto. Se trata de una prioridad absoluta.
Las agencias de crédito permiten acceder a las puntuaciones crediticias y ofrecen recomendaciones a empresas de todos los tamaños sobre cómo mejorarlas. He aquí algunos ejemplos:
- Tener a la empresa como titular de las facturas de agua, energía, gas y teléfono;
- Mantener los pagos al día;
- Evite utilizar el límite de descubierto de la empresa y pague íntegramente la factura de la tarjeta de crédito de la empresa a su vencimiento;
- Mantener actualizada la información de registro en las bases de datos de las agencias de crédito y con los acreedores;
- Asegúrese de que los acreedores con los que tiene relación envían el historial de la empresa a la base de datos del Cadastro Positivo, ya que es allí donde se guarda la información sobre el historial de pagos que se utilizará para calcular la puntuación crediticia.
El crédito es una herramienta para el bienestar tanto de las empresas como de los particulares. Para las empresas, aun con los riesgos inherentes a cualquier actividad económica, el crédito permite generar ingresos futuros y crear empresas, con el consiguiente impacto en la renta y el empleo.
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Por: Elias Sfeir Presidente de ANBC & Miembro del Consejo Climático de la Ciudad de São Paulo & Concejal Certificado

